domingo, 19 de octubre de 2014

Mitja Marató de Reus

Un mes y dos días. Este era el tiempo que había transcurrido desde la última vez que me había puesto un dorsal. Me había dado tiempo  a descansar física y mentalmente, a entrenar recuperándome de la Maratón de Colonia. Había estado estas últimas cuatro semanas tratando de meter carga de trabajo para llegar en óptimas condiciones al Maratón de Valencia el 16/11 con objetivo de 3:15, pero entre pequeñas lesiones y poco tiempo disponible para entrenar, habían sido semanas más bien de transición. 

Grandes runners, mejores personas
 Hoy tocaba Mitja Marató de Reus. Era el penultimo test importante de cara a la Maratón de Valencia, el último y definitivo será en dos semanas en la Mitja Marató de Vendrell. Las aspiraciones pasaban por estar sobre el 1:35 que era la marca que obtuve el año pasado en el mismo circuito. Mejorar mi MPP de 1:32 lo veía muy complicado y bajar de 1:30 ya casi imposible.  Llegaba pronto a la salida para recoger el dorsal y dejarlo todo listo, con tiempo para poder calentar algo más de lo habitual. Ahí  me encuentro con varios amigos runneros, como Pedro, J. Inglada, Joan y Elena, Rivera, Mar o Hector del club. Me pongo a calentar con objetivo de realizar unos cuatro kms, así saldría una tirada de 25 kms que me valdría también como entreno. Me encuentro a Robert Blanch, un amigo twittero muy parecido en ritmos a mi. Su objetivo era similar al mio, sabía que me lo encontraría durante la carrera varias veces.


En la salida trató de ponerme cerca de las primeras posiciones, no hay alfombra de paso y el tiempo de salida sera el mismo para todos. Lo mismo que yo deben pensar el resto, así que se vuelve una tarea complicada. Después del disparo y esperar algunos segundos para mi turno, salgo desde el inicio buscando un buen ritmo que mantener. Ahí me doy cuenta que hay un pacer con globo de 1:30 y decido ponerme con él. Al principio somos muy pocos, pero luego se va añadiendo gente y se crea un grupo de unos quince corredores aprox. Se tienen que dar dos vueltas a un circuito con muchos giros y algo de desnivel, siendo este en la segunda parte dónde se nota más la carga de las piernas. Un circuito con escasas sombras y una calor demasiado alta para las fechas en las que estamos. 

Los primeros 10 kms los completo sin problemas en 42:35 en la posición 42. En la mayoría del tiempo estoy tirando del grupo, lo cual suelo hacer cuando voy relativamente cómodo. A partir de ahí decido tirarme algo atrás porque empiezo a tener ciertos problemas por seguir con todos, estando en la cola y perdiendo el contacto con el grupo en el km 14. Logro conectar un poco más tarde y vuelvo a mantenerme hasta el km 16,5 aprox, pero ahí ya definitivamente se van y me quedo solo hasta el final. Al principio pierdo metros con facilidad, pero luego ya se mantienen las distancias y les sigo con la mirada, adelantando a otros corredores que también habían ido cayendo. Aunque el km 19-20 los hago lentos, en el último y ya de bajaba trato de apretar los dientes porque tengo al alcance bajar del sub1:30. Consigo un último parcial de 3:48, pero finalmente no puedo con el objetivo final y mi tiempo oficial se queda en 1:30:05. 

La verdad es que me ha salido una carrera soñada cuando nada lo hacia prever. En ninguno de mis pensamientos veía tener el 1:30 en mis piernas. En el momento que he decidido seguir la liebre, sabía que en algún momento la perdería, pero pensaba que sería mucho antes y que luego caerían los segundos. He logrado mantenerme mentalmente en la carrera en los últimos kms y, aunque sufriendo, obtener mi nueva MMP. Lo que tenía que ser una Media Maratón de transición para acumular kms se ha convertido en la mejor carrera que he hecho hasta el momento en mi distancia preferida.









domingo, 14 de septiembre de 2014

Maratón de Colonia

 Una maratón siempre es una maratón, aunque ya la hayas corrido antes. Es una experiencia emocionante, dónde disfrutas de cada metro que recorres, de cada momento que vives, de los paisajes que ves, de la compañía de otros corredores. Cuando hace mes y medio me enteré que me había tocado un dorsal para ir a la Maratón de Colonia, no me lo pensé ni un momento y decidí embarcarme en esta aventura arriesgada, pero a la vez divertida. Ya había corrido tres maratones seguidas en el primer trimestre, pero ir a otro país a correr me apetecía mucho y decidí hacerlo.

Preparados para salir!
Llegaba con una preparación escasa de seis semanas, dónde apenas había acumulado dos tiradas largas (24 y 28 km) con mal ritmo y malas sensaciones, además del dolor en el isquiotibial que aún no había desaparecido, aunque tampoco me impedía correr. Mal momento el hecho de prepararla en verano, ya que no hay momento en el día dónde puedas correr a gusto distancias largas. Para acabar de sumar antecedentes negativos, había planificado mi viaje familiar junto a la maratón y los cuatro días anteriores a la maratón me había recorrido andando Palma de Mallorca y Colonia, llegando físicamente cansado a la cita.

El domingo 14 de septiembre nos levantábamos pronto mi familia y yo para acudir a la Maratón. El tiempo era cómodo para correr, entre los 20-21º, con menor humedad a la cual estamos habituados. Estábamos alojados a media hora en transporte público y nos fuimos con tiempo, llegando a la salida con hora y media de antelación. Una vez ahí, vimos la salida del medio maratón y tomamos algo, a la espera de que se diese el pistoletazo de salida. Un breve calentamiento de 10 min ya me dejo entrever que mi estado físico no era el mejor para cuajar una buena maratón, notando las piernas algo pesadas, pero iba a intentar hacerlo lo mejor posible. 

A las 10.00 am se dio la salida con un temazo de Andreas Bourani - Auf Uns, el cual os recomiendo para vuestras salidas de running, muy motivador, aunque se encuentre en alemán y no entiendas el significado. La intención era ir de menos a más y ser conservador en el primer tramo, progresando poco a poco en el ritmo y posiciones. Al paso del km 5,  primer contratiempo, tuve que parar a atarme de nuevo los cordones que creía haber dejado listos en la salida. Por el km 10, segundo contratiempo, acudí a orinar, quizás por una hidratación excesiva en el inicio. En el paso del 10 llevaba una marca de 48:52 y mis sensaciones eran buenas, con lo que decidí mejorar algo mi velocidad para buscar el 3:25 final. En este primer tramo se alternaban tramos con público a calles menos transitadas, pero no había repechos notables y se podía correr con el mismo ritmo. En la media maratón sabía que me encontraría con mi familia y llegué con suficiente tiempo para poder pararme, darles un beso a mis hijos y mi mujer y proseguir la marcha. En una maratón el tiempo es relativo y no me preocupé por esa pequeña perdida, la compensaba la satisfacción de estar con ellos y darme fuerza para la segunda parte. Había pasado con un tiempo de 1:42:32, en linea para terminar en 3:25 si seguía igual. 

Llegada a Meta
Al empezar la segunda media maratón, mis miedos a desfallecer subían, recordando las experiencias en sevilla o barcelona dónde en algunos momentos lo había pasado realmente mal por haberme marcado un ritmo excesivo o por falta de energía. Aquí iban pasando los kms y seguía estando entero, aunque subiendo algo el ritmo. Sobre el km 26 una pequeña sorpresa, mi familia volvía a estar ahí para darme fuerza, algo que por inesperado me dió doble motivación.  Al paso del km 30 un tiempo de 2:27, lo cual ya me llevaba a pensar que sería complicado marcar un buen registro final, pero lo importante era que seguía estando bien físicamente, algo que se me hacía extraño.  Sin embargo, ya sobre el km 35, tercer y definitivo contratiempo, una sobrecarga en el gemelo derecho, una parte que nunca me suele doler y que se comporta bien, me hizo parar en el avituallamiento. Aprovechando el momento de la hidratación, estiré para evitar romperme. A partir de ahí sufrí porque no podía mantenerme como antes y tenía que parar periódicamente para evitar que la sobrecarga fuera a más. Una vez sabía que no iba a superar mi MMP, ya decidí cuidar mi estado y simplemente traté de llegar a meta, marcándome unos últimos 2.195m en 15 min aprox, lo cual daba reflejo de mi situación. Esta vez había planificado correctamente la carrera, pero probablemente había llegado excesivamente fatigado debido a los cuatro días anteriores y en el tramo final me pasó factura. Mi tiempo de 3:41:23 final, la peor marca en lo que va de año, no me preocupaba en exceso, pues la maratón de Colonia la tenía planificada como un punto en el camino a la Maratón de Valencia, pero si hubiese preferido hacerlo mejor y haber obtenido un mejor resultado. 

Finisher con la medalla!
De todos modos, volvía a sentirme maratoniano y lo que más me apasiona de esta carrera es que cada una de ellas es única y te deja nuevas experiencias. En otras distancias puedes disimular estados anímicos, físicos, lesiones o dolores, pero aquí todos se magnifican y te sitúan dónde te mereces. Para el futuro maratón que corra en el extranjero, aprovecharé la visita para ver todas las atracciones turísticas que existan, pero seguramente lo haga todo después de correr. Espero no caer dos veces en la misma piedra. Para aquellos que hayáis pensado en correr esta Maratón, el clima y el perfil son muy aconsejables para hacerla, pero el recorrido es bastante vulgar y solo la parte final cerca de la Catedral es realmente especial. Ahora a planificar estos dos meses hasta Valencia para afinarme y batir, esta vez si o si, mi MMP de 3:27:50!













sábado, 9 de agosto de 2014

Cursa del Seguici Tarragona 5K

Eurosport Vila-seca Fondistes
 En vistas a la Maratón de Colonia e inmerso en su preparación, llegaba a la Cursa del Seguici en la parte Alta de Tarragona. Una carrera que había disputado hace un par de años en unas fechas similares, pero con un recorrido totalmente diferente y que cada año van cambiando, manteniendo la parte final en las escaleras de la Catedral de Tarragona. Sin pensar en esta carrera, dos días antes había hecho 8,5 km de series y el día anterior una tirada de 12 km, dejando para el día siguiente a la carrera una nueva tirada de 24 km. Todo eso me llevaba a pensar que sería complicado obtener un buen resultado y que probablemente mi registro no sería demasiado bueno, pero solo pensaba en disfrutar y sumar una carrera más este año, que a este ritmo será el más productivo en cuanto a número de carreras disputadas.
De nuevo runneando juntos!
 Llegábamos a Tarragona muy pronto, sobre las 08.00 pm, ya que se disputaban las carreras de los peques y mi hijo iba a correr en ellas. Después, unas buenas risas con la gente del club y a esperar que llegaran las 09.30 pm y empezase la carrera en la Plaça de la Font. Esta vez seríamos ocho corredores, entre los que estaba mi mujer.  La carrera de 5 km iba a realizarse integramente por la parte alta, un tobogan constante con bastante desnivel y un handicap añadido en una salida muy estrecha dónde muy probablemente se crearían embudos importantes. La intención sería posicionarse lo más adelante posible y así evitarlos, pero el resto de los 710 corredores supongo que también pensaban lo mismo y fue bastante complicado encontrar buen sitio. Sin retrasarse se dio la salida y en los primeros metros algún corredor se cayó por las aglomeraciones que se estaban produciendo, lo que añadió más dificultad para poder avanzar. Alberto, Juan Antonio y yo, que nos pusimos juntos, intentabamos progresar, pero cada pocos metros teníamos que ir buscando espacios y girar constantemente, con el consecuente desgaste físico añadido. Hasta pasado el primer km no pude córrer tranquilamente. A partir de ahí, buen ritmo y buenas piernas adelantado progresivamente a otros corredores hasta el km 4, dónde el mayor repecho me hizo reducir y mantenerme. Ya en los últimos giros acusaba bastante el cansancio y me costó tirar, lo que provocó que algún corredor me adelantase. Finalmente cerré el crono en 19.29 en la posición 32, en un circuito mal medido y que a todos nos falto entre 300-250 m para llegar a los 5.000 m, lo que probablemente me hubiera llevado a situarme por encima de los 20. No obstante, el desnivel acumulado del circuito (aprox 100m) tampoco es habitual en este tipo de carreras cortas, así que como se dice en el refranero español, lo comido por lo servido. Hasta pasado el primer quilómetro yo no pude avanzar libremente y correr en mis tiempos habituales, lo que seguramente me retrasó respecto a otros

De esta carrera saco buenas conclusiones, algo que no esperaba antes de participar en ella. A pesar de mis entrenos previos, las dificultades iniciales en la carrera y el desnivel, obtuve un muy buen tiempo y una buen posición, lo que aún me mantiene esa chispa de velocidad que esperaba ir perdiendo a costa de aumentar volumen de quilómetros. El dolor del isquiotibial sigue molestandome, sobretodo en los días que más kms hago, pero seguiré con el planning establecido para intentar llegar bien a Colonia, aunque no descarto algunas carreras  más antes del 14-sep para irme testando. Felicitar a todo el resto de
Well done!
corredores que estuvieron en la Cursa y a toda la gente que nos animó durante todo el recorrido, la afluencia a esas horas fue alta y a mi me motiva especialmente correr con el calor de la gente. Por último, un pequeño inciso para la organización: el año que viene, si la cantidad de participantes es tan elevada como este, espero que se planteen situar la salida en un lugar bastante más ancho, una de las pocas críticas que se les puede hacer, ya que en el resto estuvieron sobresalientes, como suelen hacerlo. 

viernes, 1 de agosto de 2014

Cursa de Muntanya Vespella de Gaia 13K

desafiando al trail running!
Habiendo ya empezado la preparación para la Maratón de Colonia, llegaba mi primera carrera postespluga. Tenía el planning listo para las próximas seis semanas, intentando coger volumen y quilometraje en las tres primeras y luego ir reduciendo hasta el día 14 para llegar en óptimo estado. Las posibles carreras que me surjan, entre ellas esta carrera de Vespella de Gaia, me servirá como un entrenamiento más, aunque siempre tratando de hacer el mejor resultado dentro de mis posibilidades.

De tal palo, tal astilla
La carrera empezaba el viernes 01 de agosto a las 19:30, la de los pequeños (dónde corría mi hijo Alberto) sobre las 19:00h. La carrera de Vespella era de montaña, pero con un perfil bastante suave y bastantes kilómetros en pista o asfalto, así que me llevaba conmigo las Adidas Sequence 6, las que habitualmente uso para los entrenamientos y que no son de trail. Esta vez venía con mi mujer,mi cuñada y los dos renacuajos. Por suerte el clima no era tan caluroso como el pasado sábado en la Espluga, lo que se agradecía, pero no hubiera ido mal algo de lluvia para refrescar el ambiente.

Primero tocó correr la carrera infantil, un recorrido de 400 m que Alberto hizo sin parar y con buen ritmo. Compite con niños mayores que él, así que normalmente queda en las últimas posiciones, pero disfruta un montón y eso es lo que al final cuenta. Posteriormente algo de calentamiento y a empezar la carrera. Empecé a muy buen ritmo, seguramente excesivo, viendo en los tres primeros quilómetros la cabeza de carrera, la cual se me alejaba progresivamente, pero que habitualmente veo desaparecer nada más se da el pistoletazo de salida. Quizás esa sensación me dio alas a forzar más la máquina y no conservar fuerzas, algo que pagué nada más entramos en la zona de trail de la carrera. Una bajada técnica y una posterior subida por montaña me puso en mi sitio, tuve una bajada alarmante de ritmo e incluso en algún tramo opté por caminar, sin fuerzas físicas ni mentalmente para apretar más. Varios corredores fueron adelantándome sin tampoco importarme en exceso, tratando de recuperar sensaciones. La zona de trail, la cual duró alrededor de cinco
En la línea de salida
kilómetros, me dejó extasiado y algo tocado psicológicamente, viéndome incapaz. Sólo toco montaña en algunas carreras contadas durante el año y ni siquiera hago entrenos específicos de cuestas, así que es normal que este tipo de carreras no me salgan tan bien como las de asfalto. Los últimos cuatro quilómetros fueron de nuevo en asfalto y básicamente en bajada o llano, dónde más o menos me mantuve posicionado, aunque en las bajadas más fuertes algunos corredores me pasaban. El dolor en el isquiotibial que la semana anterior me había lastrado en Espluga me seguía causando problemas y preferí no forzar, recuperando algunas posiciones en las zonas de subida progresivas. En la última subida adelanté a un par de corredores, para terminar en una meritoria 44 posición de 150 participantes, con un tiempo de 59:47 y bajando de 5 min/km por primera vez en montaña. Todo y eso, no estaba nada satisfecho, en el tramo inicial había estado mucho mejor y de haberme mantenido en la zona de trail, podría haber subido muchas posiciones más.

Fin del sufrimiento!
Posteriormente a los corredores nos dieron sandía, Powerade, cerveza y botifarrada en una zona habilitada dónde se hizo entrega de los trofeos. Esta carrera de Vespella de Gaia, la cual disputé por tercera vez consecutiva, tiene tan solo un coste de cinco euros y además te dan una camiseta técnica. Es una forma de entretenerse un viernes tarde y disfrutar del running en un buen entorno, un buen inicio para aquellos que no somos de trail. Le tengo un cariño especial porque fui mi primera carrera de montaña y, si puedo, volveré los próximos años por la buena organización que tiene.