domingo, 16 de marzo de 2014

Marató de Barcelona

Después de una cena en el restaurante "Les quinze nits", que daría para un post completo y de lo que podemos extraer que sirven poca pasta y mucho picante, sonaba el despertador a las 6:30. El hotel no servía el desayuno antes de las 07:00, con lo cual no  tenía sentido despertarse antes. Tendría poco tiempo para hacer la digestión (1:15 máx.), pero no tenía otra elección. Desayuné unas buenas tostadas con zumo y fruta, no había que improvisar.

Fui a la salida andando, el hotel estaba relativamente cerca. Había quedado con mi amigo Dani, el cual me acompañaría con mi mujer durante el recorrido en algunos puntos. Ahí tuve suficiente tiempo para calentar, hacer mis necesidades y entrar al cajón de salida con tiempo. Coincidí con Manuel, vecino y corredor del club que iba a ir en un cajón trasero, qué coincidencia siendo 18.000 en la línea de salida. 

Manuel y yo (Eurosport Vila-seca Fondistes)
En el cajón de salida estuve alrededor de 15 minutos esperando el toque de salida. Tenía en mente, después del "fracaso de Sevilla", buscar un tiempo de 3:22:30. Seguramente poca diferencia con lo que me había marcado en Sevilla y que no había salido bien, seguramente no estaba preparado para ello, pero teniendo una marca de 3:27:50, a no ser que no lo viese claro, no quería un objetivo menos ambicioso. 

La salida en Barcelona es especialmente emocionante. Se tira confeti y la canción de salida  (Freddy Mercury&Montserrat Caballé: Barcelona) te pone la piel de gallina, esperaba no dejarme llevar y salir excesivamente rápido. Los primeros 7 kms son en subida y tenía que ser conservador, quería ir cuadrado con mis tiempos de paso. Alrededor del km 5, primera parada para hacer necesidades de nuevo. Me había hidratado en exceso y perdí alrededor de 10-15 segundos, pero en una maratón eso tampoco me importaba en exceso. Pude recuperarlo en los siguientes kms. 

Sobre el paso del km 10 (47:26), primera evaluación. Todo iba bien y poco a poco le iba ganando segundos al crono, si en la media maratón podía mejorar 1:30 sobre el tiempo previsto, bajar de 3:20 estaría en mis piernas. En el km 12.5 primer gel, anticipé la toma para evitar cualquier "pájara", pero tenía buenas sensaciones.  A la llegada de la media maratón, en la AV. meridiana, la situación seguía siendo la misma. Buenas piernas y adelantando ya a algunos corredores, había adelantado a 125 desde el inicio (posición general 2957). Pasé por el punto en 1:39:44, de hacer la siguiente media igual o ligeramente más lento, estaría en el 3:20 deseado.  Ahí me encontré con mi mujer, la cual trató de correr algunos metros conmigo, dándome muchos ánimos. 

Paso por el medio maratón
En el km 22.5 segundo gel, sin incidencias. Hasta la llegada de la AV. Diagonal (km 25) todo iba bien, pero ahí empezó a bajar el rendimiento. Subir y bajar la avenida comprende del km 25 al 30 aprox y lo pude hacer al ritmo previsto, pero las piernas empezaban a pesar y el isquiotibial a doler en exceso. Había notado cierto dolor desde el inicio, pero este se había vuelto insostenible y a partir del km 31, al dejar la Diagonal, reduje la velocidad hasta andar algunos metros para relajarme muscularmente. No tenía malas sensaciones, pero no podía correr por el dolor. Al emprender de nuevo, me daba para hacer algún km, pero tenía que volver a parar. Empezaba mi pequeño calvario que, junto a unas altas temperaturas (llegamos a 26 grados), me hizo olvidarme por completo del crono y tratar únicamente de terminar la maratón. Decidí pararme en los avituallamientos para hidratarme bien y tuve que parar también para hacer un nuevo río...estaba claro que el objetivo deseado se iba a quedar ya fuera del alcance. Dolor constante y ya poca fuerza mental para apretar. En el km 35 pasaba por 2:49:52, en el km 40 ya sabía que no habría MMP, 3:20:37. Subí los últimos dos kms por el Paral·lel con ganas ya de terminar, parándome en alguna ocasión más. 

Último km con Dani
Alrededor del km 41 ya encontré a mi mujer y a Dani. Él se añadió conmigo para hacer ese último km conjuntamente, ella se emocionaba al otro lado de la valla y también lo corría por fuera. Verle con algunas lagrimas en los ojos me dio energía suficiente para terminar esa maratón y las que hicieran falta, estaban siendo los mejores momentos de la carrera. 


Crucé la meta en 3:33:14, algo mejor que en Sevilla con un circuito con mucho más desnivel y sólo tres semanas después, podía sentirme satisfecho del resultado. No había hecho la MMP deseada, pero hacer tres maratones en menos de dos meses hace inviable poder exprimirte al máximo en una de ellas y obtener un buen resultado, quizás en la primera si (Tarragona), pero para el resto no da tiempo a recuperarte bien. Sin los dolores musculares hubiese tenido altas probabilidades de bajar del 3:20, mis PPM (pulsaciones medias por minuto) fueron de 151, las más bajas de las tres maratones que he corrido este año. 

Mi mujer y yo, la medalla es nuestra!

En esta maratón he disfrutado bastante más que en la de Sevilla, he tenido a mi gente cerca de mi y he sido más realista conmigo mismo y con la carrera. He vuelto a buscar algo que por mis entrenamientos y competición es, de momento, inalcanzable, pero con un buen descanso y una buena preparación tendré, sin duda, una buena marca. Y aunque mejorar las marcas es algo que para los runners nos satisface, disfrutar de la carrera lo es aún más, y en Barcelona me lo he pasado genial. Mucho público, mucho más de las expectativas que tenía creadas. El mejor recorrido de todos los que he hecho, siempre calles con gente y ningún tramo desangelado. El Camp Nou, la Sagrada Familia o la Torre Agbar, entre otros sitios, son puntos muy especiales. Ya dijé que a Sevilla volvería, pero Barcelona es probable que ocupe un puesto fijo en mi calendario cada año. 

domingo, 2 de marzo de 2014

V Mitja Marató de Cambrils

Domingo 02 de marzo de 2014, sexta carrera de la temporada. La Media Maratón era a las 11:00 am de la mañana. Me daba tiempo a levantarme a una hora decente y desayunar tranquilo, sabiendo que podía pasar tiempo para la digestión recomendada. La carrera de 10 km empezaba a las 09:30 y, hasta que todos los corredores no hubieran terminado, no empezábamos nosotros. 

Un buen desayuno de tostadas y leche, sumándole una magdalena riquísima de mi mujer. No quería quedarme sin fuerzas durante la carrera y decidí llenar el depósito lo máximo posible. Cambiamos a los peques y nos vamos camino de Cambrils con suficiente antelación. Ahí nos encontramos con todos los compañeros del club y nos hacemos la foto de rigor, esta vez corríamos cerca de casa y eramos bastantes. 

Eurosport Vila-seca Fondistes

Me despido de mi mujer y me voy a los cajones para la salida. No estábamos distribuidos por tiempos, pero por suerte no estaba muy retrasado, no me costaría llegar a las liebres. Aunque mis piernas no habían respondido nada bien durante la semana, quería probar de ir con la liebre de 1:30 durante el máximo tiempo posible. De todos modos, ya tenía bastante claro que me sería casi imposible seguirla y que debería correr a mi ritmo bastante tiempo. 

Se da la salida a las 11:00. Salgo bastante bien y poco a poco me voy acercando a las liebres. Jordi Alaman, compañero del club,  ya se encontraba con ellas, le saludo y me uno al grupo. Sin embargo, el ritmo no me es nada cómodo y me cuesta seguirles. Sobre el km 3 decido bajarlo un poco, me desengancho del grupo y bastantes corredores me sobrepasan con facilidad. Ya contaba con ello, el cuerpo no estaba para ir a esa velocidad y prefiero conservar las fuerzas. Poco a poco se me van distanciando, en el km 8 ya contabilizo un minuto de diferencia, con lo cual de seguirles acabaría en 1:31. Mi MMP es 1:32:01 y hoy me sería imposible de mejorar, moví el modo COMPETICIÓN a modo RODAJE. Me era indiferente hacer 1:33 que 1:45, con lo cual correría a un ritmo cómodo para acabar con buenas sensaciones.

El paso por los 10 km lo hago en 44:08. Ahí veo a mi pequeñajo dándome ánimos, me sube bastante la moral. El cuerpo no responde, pero tengo el ánimo intacto. Me tomo mi gel en el avituallamiento y decido encarar la segunda parte de la prueba. Veo que el grupo de 1:30 se va reduciendo, el terreno es óptimo, pero hace bastante viento en el circuito y cuesta seguir los ritmos. Sigo corriendo, más o menos estable sin pasar mucha gente ni tampoco siendo excesivamente adelantado.


Mi paso por el km 10



La segunda parte se me hace dura. La mitja de cambrils son dos vueltas al mismo recorrido el cual es, a la vez, un viaje de ida y vuelta por la carretera de la playa. Se hace cansino, sobretodo en la segunda parte, dónde las fuerzas ya no son las mismas. Mis tiempos van empeorando, pero logro estabilizar una media de 4:40. En el km 20 ya bajo un poco el ritmo y empiezo a saborear el final, el trabajo estaba hecho y solo quedaba encarar la última recta. A unos 100 m de la meta mi mujer me pasa a mi peque y cojo a este hasta la meta en brazos. Ahí me adelantan algunos corredores, pero la satisfacción de entrar con tu hijo lo compensa con creces. 

Al final 1:37:01, un registro que en el año de mi debut (2012) hubiera sido MMP, ahora es un registro decente pero lejos de mi marca actual. Sin embargo, el cuerpo ha respondido bien tan solo una semana después de la Maratón de Sevilla. La semana que viene un cros de 8 km el sábado en Vila-seca, ahí afinaré preparación para la Maratón de Barcelona del 16 de marzo. 

Resultado Final Mitja Marató Cambrils



domingo, 23 de febrero de 2014

XXX Maratón de Sevilla

El dia 23 de febrero llegó el día D. En la habitación, el despertador puesto a las 06:00 y todo preparado. El día anterior había comido hidratos de carbono suficientes, pero mi desayuno era escaso, apenas cuatro galletas y un zumo de melocotón. No obstante, creí que eran suficientes. Una vez todo listo, me acerqué al Parlamento Sevillano para coger un autobús lanzadera hacía el Estadio, punto de partida de la maratón. Ahí había quedado con Emilio, un amigo compañero del club. Llegamos con suficiente tiempo y acudimos al guardarropa a dejarlo todo.

Ya estábamos listos, foto de rigor y acudimos a los cajones de salida. Mi tercera maratón, además en Sevilla, que tiene un color especial. En mi cajón todo perfecto, mucha gente preparándose y saltando de alegría. Los nervios están a flor de piel, sólo quedaba escuchar AC/DC y salir a comernos el asfalto!

Empecé buscando la liebre de 3:15, me había situado cerca y llevaba el globo, con lo cual sería fácil reconocerla, pero en dos minutos el globo desaparece y perdí mi referencia. Me pasé los tres primeros quilometros tratando de buscarla, aunque no debería andar muy lejos, era complicado entre tantos corredores, solo se le distinguía por el dorsal. Una vez le ví, calqué sus tiempos y todo salía según lo previsto. La liebre, muy charlatana y alocada esta vez, estaba yendo más rápida de lo debido y, aunque no tenía problemas para seguirla, no creí que fuese la mejor estrategia. Cerca de la liebre ví a un grupo de corredores del mismo club que también iban a 3:15 y decidí seguirles a ellos. Estos, incluso, iban algo más rápidos, pero parecían más concentrados y me daban tranquilidad. El paso por el km 10 lo hicé en 44:30 aprox.

Tenía previsto tomarme los geles en los kms 15,25 y 35, tal y como hice en Tarragona. Al paso del km 15 todo va bien, iba un par de minutos por encima de la referencia marcada, la cual mantuve hasta el km 21 (tiempo de paso 1:35:00 aprox) pero ahí ya empecé a notar que la gasolina se me estaba agotando y tenía que bajar el ritmo para poder continuar. Los siguientes cuatro quilómetros después de la media empecé a sufrir, mucho, más que cualquier otra vez, teniendo que separarme al lado derecho y siendo continuamente adelantado por cientos de corredores. Mi ritmo había bajado en picado y, aunque no lo recuerdo exactamente, creo que es en el avituallamiento del km 27 dónde empecé a ponerme andar y pensar si debía abandonar o continuar en ese estado. Había encontrado el hombre del mazo en toda la frente. Me olvidé completamente de mi objetivo y tan solo anduve, cabizbajo, creyendo que había impuesto un ritmo muy alto hasta el momento y que había sido excesivamente ambicioso. Intenté incorporarme en algunos momentos, pero al cabo de 1 km, volvía a andar.En el km 30 y 31 acabé marcando dos parciales en 6:20 y 6:47, si hubiera sabido dónde estaba y como llegar al estadio, probablemente me habría retirado. Ahí va un vídeo del km 30, a mano izquierda de la imagen se me ve llegar andando y pidiendo que me pongan reflex en el isquiotibial. 




Empecé a pensar porque estaba en Sevilla. 125 amigos me habían dado su granito de arena para que yo estuviera allí y no podía fallarles, tenía que acabar la maratón y ademas, la medalla me encantaba. También lo mejor del recorrido estaba por hacer. Continué sumando kms del mismo modo, en algunas ocasiones volviendo a andar, pero ya iba descontando y empecé a ver la luz al final. Desde el km 25 casi ni miré el reloj, algo que en condiciones normales hago frecuentemente, y creo que es sobre el km 38 dónde me pasa la liebre de 3:30. Esa aún mantenía su globo. Me satisfacía pensar que, habiéndolo hecho tan mal, la liebre me pasará tan tarde e intenté sacar fuerzas para terminar con un tiempo decente. En el km 40 también ví a Alma Obregón, la famosa presentadora de cupcakes del programa Divinity, que me pasó como un rayo. Decidí tratar de terminar con ella, pero llevaba un ritmo de crucero esplendido y me conformé con darle ánimos y seguir a lo mío. Ella iba a un ritmo de 5:00 que para mi era excesivo, quien lo iba a decir después de pasarme en 4:27 los primeros 21 kms.

La entrada al estadio fue genial. Me sentí muy importante, los últimos 400 m volé, había mucho público. En ese tramo, ya nadie me adelantaba, es más, alguno que otro avancé. Pasado el arco de meta, apreté el puño en alto y celebré haber terminado. Me sentía orgulloso, había sabido recomponerme y, aunque no había podido batir mi MMP y me pegué un buen batacazo,volví a ser runner, había vuelto a terminar una Maratón.

De esta experiencia he sacado varias conclusiones. La maratón no es una distancia cualquiera, le tienes que tener mucho respeto. Puedes plantearte correr 10.000 y medias maratones sin excesivas complicaciones, pero a la Maratón le tienes que llamar por su nombre y en mayúscula. Espero tenerlo grabado para todas las próximas participaciones que tenga que hacer. Seguramente el gran fallo de esta ha sido la preparación y la ambición. Es muy probable que me falte mucho quilometraje para los retos que me estoy planteando. Si además, sales excesivamente rápido, en algún momento la carrera te pondrá en tu lugar. También creo que debía haber desayunado mucho más, en el momento de la carrera hacía 14 horas de mi última comida, un plato de pasta. Quizás demasiado tiempo y por eso mi rendimiento decayó tan pronto. Una vez has terminado ya no puedes rectificarlo, pero se aprende más de las derrotas y, aunque no me siento derrotado, creo que tengo capacidad de hacerlo mucho mejor. Lo bueno es que el running no para y en muy poco tiempo volveré a encontrarme con la distancia de Filipides.


Agradecer a Victory Endurance que me haya podido tocar un dorsal, sin ellos no hubiera sido posible. Agradecer a toda la gente que me votó para que me tocase, en medio día obtuvé más de cien votos y algunos incluso no pudieron hacerlo. Gracias a mi mujer y a mi madre, ellas colaboraron como relaciones públicas para armar el jaleo. Y, sobretodo, agradecer a los voluntarios y al público de la Maratón. La gente no se cansa de animar y ayudarnos, nosotros muchas veces no somos conscientes, pero aún recuerdo todos aquellos que en los peores momentos gritaban “Jordi, tú puedes, no te queda ná!”. Un corredor, dorsal 3967, me ayudó constantemente a sacar ánimos y continuar. A esa persona, darle mil gracias también. Ahora en menos de tres semanas volveré a correr la distancia y podré volver a experimentar mil sensaciones, pero lo que ha pasado en Sevilla va a quedar grabado en la retina para siempre. Además, me he jurado volver a correrla y disfrutarla, esperando que esta vez el hombre del mazo no pasé a visitarme.  


domingo, 2 de febrero de 2014

Mitja Marató de Granollers

Llegábamos a la Mitja Marató de Granollers, seguramente una de las mejores a nivel estatal, lo cual una vez finalizada puedo asegurar que así es. Alta participación de corredores y bastantes élites, muy buena organización y lo más importante, mucho público durante prácticamente todo el recorrido. Venía dispuesto a romper el crono y bajar de la 1:30, se suele decir que dos semanas después de correr una maratón es un buen momento y la intención ahí estaba.

Me desplacé con Alfredo, runner del Vendrell, hasta la salida. Ahí recogí el dorsal para poder correr la prueba. Había madrugado bastante, si no recuerdo mal a las 6:00 ya me estaba levantando y la carrera era a las 11:00. Todo preparado, nos fuimos acercando a la linea de salida que estaba relativamente cerca de la llegada, aunque no era el mismo lugar. Ahí me crucé con Robert Mayoral, triatleta amateur que suele hacer de liebre en algunas de las carreras a las que ya he ido. Ese día iba a ir a su ritmo, así que nos saludamos y cada uno a por lo suyo. 

Salida Mitja Marató
La Mitja de Granollers tiene una característica importante, se sube continuamente durante los primeros 10-11 kms y luego se baja hasta el final. El desnivel de la competición no es duro, pero hay recorridos mucho más llanos para hacer una buena marca. Mi idea era subir alegremente, sin sobrepasarme, para llegar arriba y calcular como debía volar bajando para hacer mi nueva mejor marca personal. 

La primera parte la hice correctamente. En los 5 km hice 21:45 y en los 10 km 44:11. Eran tiempos que, de seguir así, me acercarían al objetivo, dado que además los había hecho subiendo. Sin embargo, las sensaciones estaban siendo malas. Además un mal cálculo con los líquidos me llevo a beber demasiado y tuve que pararme para hacer mis necesidades. Ahí llegó mi punto de inflexión, las piernas habían dejado de responder y mentalmente veía complicado llegar a mi objetivo, con lo cual me dediqué simplemente a correr, siendo de bajada no tendría problemas. El dolor en el isquiotibial iba a más, para evitarlo era preferible correr en llano o en subida, pero no tenía esa suerte. Me estuvieron adelantando muchos corredores y me relajé saludando a la gente que había ido a ver la carrera y a chocarle las manos a todos los peques que estaban en la acera. Mi tiempo ya había quedado en segundo plano, otro día lo intentaría, quedaba disfrutar de la Mitja. 

Mi llegada a meta, aunque salgo bastante escondido
Al final 1:37:16, un mal tiempo para mis expectativas, pero que, analizando mi carrera, no esta del todo mal. En el año de mi debut había logrado un 1:40 en la mejor de mis medias, el año pasado un 1:32, pero en muchas medias el resultado fue similar al obtenido durante esta Mitja. Por lo tanto, a 20 días de la Maratón de Sevilla, toca cambiar el chip y prepararse de nuevo para ser maratoniano. Tengo claro que puedo bajar del 1:30, pero ese registro tendrá aún que esperar.