domingo, 18 de mayo de 2014

Cursa de Vilanova i la Geltru 10K

Después de un pequeño parón competitivo desde el 01 de mayo, volvíamos a las cursas en Vilanova i la Geltrú. En estas últimas dos semanas y media la intención era trabajar duro para llegar con más potencia y velocidad, arañarle algunos segundos al crono y poder acercarme al sub40. Sin embargo, motivos laborales con viaje a Madrid incluido y una gastroenteritis durante la última semana apenas me habían dejado entrenar. Para terminarlo de rematar, me pasé la tarde del sábado con un par de cervezas viendo el final de Liga y una buena cena. Todo apuntaba a que no llegaría al sub40, aunque esta cursa era idónea por su escaso desnivel.

La familia al completo
El domingo nos levantamos pronto para ir a la carrera. Mi mujer corría los 5 kms y yo los 10, así que teníamos que llegar con tiempo porque además primero se haría una carrera y luego la siguiente. Nos llevamos a los peques con la intención de ir a la playa al terminar, pero el día estaba nublado y, aunque no hacía frío, no pudimos hacer lo planeado.  Era la primera vez que podíamos correr los dos cuidando de los peques, así que sólo por eso ya fue un acierto hacer las carreras de 5 y 10 kms por separado.
A diferencia de como había planteado otras carreras, aquí la intención era mejorar mi MMP, sin obsesionarme en llegar con opciones a los últimos quilómetros de hacer un sub40. Después de situarme bien en mi cajón de salida, aunque seguramente con algunas tortugas por delante, salí a un buen ritmo, frenándome para no alcanzar un ritmo demasiado alto. Todo y eso, primeros parciales en 3:55, 3:57 y 3:57. Había encontrado un grupo de corredores de vilanova que iban a por ese sub40 y les cogí el ritmo, aunque algunos metros por detrás, corriendo solo. A partir del km 4 ellos siguieron estables, pero reduje algo el ritmo porque ya me costaba mantenerme a menos de 4. Contaba con guardarme fuerzas para apretar en el último tramo si las cosas iban bien. Pasé por el km 5 en 20:17. En los siguientes quilómetros, ya corriendo solo y sin muchas referencias, los ritmos fueron decayendo y como el resto de ocasiones, el sub40 ya se volvió inalcanzable. Poco a poco fui adelantando a algún corredor y eso me daba esperanzas para bajar del 40:57 (pasé del puesto 61 en el km.5 al puesto 55 en el km.10), pero en los dos últimos quilómetros me noté bastante fatigado y corrí por encima de 4:10. Al final obtuve un 41:03, a 6 segundos de mi mejor marca en un circuito que mi garmin midió en 10.06.


La verdad es que esperaba un resultado así. Esta ya es mi sexta carrera de 10k este año, así que empiezo a conocerme mejor y de esta forma puedo distribuir mejor mis esfuerzos. Aquí en vilanova fui de menos a más, adelantando gente en el segundo tramo, algo que no suele ocurrir. No obstante, además de la carrera, las situaciones de cada uno pueden llegar a ser muy diferentes. No somos atletas profesionales y tenemos nuestras obligaciones laborales y familiares. Disfruto de este deporte y me gusta superarme cada vez que corro, pero mis prioridades son otras. Quizás en algún período pueda sacrificar algo por entrenar, entrenar y volver a entrenar, pero ahora mismo no lo contemplo. Quien me iba a decir cuando empecé hace dos años marcando un 51:15 que, en solo dos años, ya estaría corriendo en 41 minutos. Estoy muy contento por todos los retos logrados y por todas las amistades que he ido encontrando. Veremos en el futuro si llego algún día a bajar de 40, pero el presente me deja muy satisfecho y, si este 40:57 llegase a ser mi mejor marca, estaría muy orgulloso de ello. 

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